Camaleón

Mañanera retrasada o Informe de Gobierno

Alfredo Bielma V.

En política existe una relación dialéctica entre la forma y el fondo, por eso llamó la atención que en el marco del discurso presidencial-que no informe de gobierno- en palacio nacional la mampara trasera exhibiera la leyenda de “Tercer Informe…” y no “Primer Informe”, pero era la correcta, a juzgar por el contenido y el contexto. Porque en los hechos no fue el primer informe, sino una apretada síntesis de la iterativa retórica utilizada por el presidente en sus discursos en la plaza pública y en las homilías mañaneras a partir del 1 de diciembre. No fue acto protocolario de rango constitucional que reuniera al Congreso de la Unión, de allí que se permitiera no portar la Banda Presidencial, y en toco caso representa uno más de los moldes característicos del antiguo régimen que el presidente está demoliendo.

En suma, lo que escuchamos fue una mañanera retrasada, semejante a lo que hemos venido escuchando cotidianamente, con las acostumbradas alusiones a sus adversarios políticos, los “conservadores” que “con todo respeto” “están moralmente derrotados”.  Como es usual escuchamos medias verdades como la de “crecimos poco”, en vez de reconocer que en materia económica retrocedimos; el huachicoleo terminó, dijo, cuando sigue vigente; ninguna alusión a Coatzacoalcos, nada de las matanzas colectivas, que ya son muchas durante el actual gobierno.

Para conocer el Primer Informe habrá que internarse en el documento entregado a la Cámara de Diputados por Olga Sánchez, secretaria de Gobernación, y conocer cifras a detalle de lo que presumiblemente se haya logrado en esta primera evaluación. No es mucho lo alcanzado, pero vale y debe destacarse la lucha anticorrupción, que se espera llegue a sus últimas consecuencias para adecentar a la clase política mexicana y vestir decorosamente al servicio público. Sin duda, este gobierno ha quedado a deber en materia de crecimiento económico y de seguridad pública, por mucho que aluda al “cochinero” que le dejaron, pues nueve meses son más que suficientes para, por lo menos, desacelerar la inmoderada tendencia de la violencia cuyo crecimiento ha sido exponencial. “No hay recesión”, dice AMLO, como dramático consuelo por no crecer al prometido dos por ciento cuya apuesta perdió; señala: “vamos a serenar al país”, bien, pero ¿cuándo?

En la glosa que se realice al documento entregado al Congreso serán extrovertidos los logros y los alcances del primer año de gobierno, no muchos si nos atenemos a la enorme expectativa fomentada desde la campaña. No obstante, hasta ahora la estrategia de comunicación con el grueso de la población mexicana ha redituado una elevada aprobación ciudadana hacia el presidente, pero es el primer año y la gente todavía atribuye el magro resultado al “cochinero” que recibió AMLO, a los elevados índices de inseguridad. En los indicadores de bienestar del Inegi se califica con 8.3 puntos la satisfacción del mexicano con la vida, mayor al 8.1 de 2018, eso autorizó al presidente a expresar lo de “feliz, feliz, feliz”, eludiendo mencionar las matanzas y muertes colectivas acaecidas ya durante su mandato, que por cierto no tuvieron cabida en el discurso dominguero.

Como todo cambio requiere de vestiduras nuevas, quizás lo de “Tercer Informe” enfatice la hipotética advertencia que habrá un Cuarto Informe, transcurrirán septiembre, octubre y noviembre para saber si el 1 de diciembre escucharemos la versión de un Cuarto de la Cuarta, son formas que llevan fondo porque el presidente tiene plena conciencia del riesgo de una restauración, tal como históricamente ha sucedido en Movimientos de gran calado. De allí las prisas por consolidar su Movimiento que, por cierto, en el difícil trance de su metamorfosis hacia un Partido Político bien consolidado corre el grave riesgo de quedarse en ciernes, cual crisálida no convertida en mariposa.

En importancia, lo más próximo es el Paquete Económico 2020 que deberá entregarse el domingo venidero, por esa dinámica cobra especial importancia el Poder Legislativo, que además discutirá en su seno dos iniciativas cruciales para el futuro inmediato: la revocación de mandato y la consulta popular.

Morena es el eje político del presidente López Obrador, sin el cual simplemente no podría seguir adelante con su proyecto de nación, de allí que adopta la actitud de lo que en el llano decimos cuando se tiene “un ojo al gato y otro al saraguato”, es decir gobierna, pero permanece atento a cuanto ocurre en Morena cuyos síntomas recuerdan a los que padeció a lo largo de toda su existencia el Partido de la Revolución Democrática, pues no debemos soslayar que como contagioso virus se trasladaron a su interior las tribus y sectas del Sol Azteca, la señora Padierna y Pablo Gómez son polvos de aquellos lodos, cuyas actitudes evocan al PRD.

Por los pleitos entre grupos de Morena, el presidente López Obrador les recuerda que “por eso nos salimos del PRD”, y les advierte “si Morena se echa a perder yo me voy y los dejo. Renuncio a mi militancia y les quito el nombre”. Ese llamado a la cordura lo habrán de tomar en serio los trepadores, los oportunistas y politiqueros, porque sin AMLO que los unifique como partido corren el riesgo de una implosión política que echará a perder la oportunidad de consolidar planes y proyectos añorados por muchos años de inopia oposicionista. Pero tampoco es muy literal la advertencia, porque López Obrador no dejará a la deriva un partido llamado a convertirse en el eje y columna vertebral de su movimiento, pues si bien lograron la presidencia, falta mucho para convertirse en hegemonía política y aún están en riesgo de perder apoyo popular, aunque su patrimonio político comienza a crecer: seis estados, la mayoría de los Congresos locales, 45 alcaldías, capitales de estados no pocas de ellas; 11 de las 16 alcaldías de la CDMX y la presidencia de la república. No más, tampoco menos. Ese contexto nos avisa que todavía habrá de correr mucha agua bajo el puente para conocer el destino final de la Cuarta Transformación.

alfredobielmav@hotmail.com

3- septiembre- 2019

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: