Transparencia 3.0

La culpa no era mía

Por Naldy Rodríguez

En México nos espanta llevar un registro de agresores sexuales, es un tema complejo y serio que no se puede tomar a la ligera. La presunción de inocencia, sobre todo en los casos en los que no hay una sentencia, es un derecho fundamental que tomó un matiz especial con la reforma a la Constitución de 2011, basada en derechos humanos y el principio pro persona.

Quienes han tenido el valor de denunciar y enfrentarse al sistema, son en su mayoría del sexo femenino, pero en innumerables ocasiones no encuentran justicia y muy lejos están de la reparación integral del daño.

Una de cada tres mujeres han sufrido en algún momento de su vida una violación, violencia sexual o maltrato. Lo dice la ONU y otros estudios de organizaciones internacionales. El 90 por ciento de ellas no denuncia, yo tampoco lo hice hace 20 años.

En Veracruz, de 2008 a 2018 han sido imputados 3 mil 664 personas por el delito de violación y mil 675 fueron acusados de abuso sexual, según estadísticas del Tribunal Superior de Justicia del Estado. En ese mismo periodo, la Fiscalía General de Veracruz abrió casi 9 mil carpetas de investigación por violación, es decir tres ataques sexuales diarios.

El grupo de población más vulnerable fueron menores de edad y jóvenes de entre 11 y 20 años de edad, las víctimas llegaron a 3 mil 895; de ahí de 21 a 30 años, fueron mil 772 personas agredidas.

Por municipios, fueron Veracruz con 877 casos, Xalapa con 624, Coatzacoalcos con 550, Poza Rica con 366 y Córdoba con 303, las ciudades que presentaron una mayor incidencia de delitos de naturaleza sexual, específicamente denuncias por violación.

En el nuevo sistema de justicia penal, de 2014 a septiembre de 2018, recibieron una sentencia 207 personas por estos dos delitos.

La relación del acusado con la víctima y la edad del presunto agresor, no se pudo conocer.  Sería importante considerar esa estadística para establecer programas de prevención y políticas públicas que inhiban la violencia de género. Como lo ha advertido el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, en el 80 por ciento de los casos de abusos sexuales a menores de edad, el atacante es un familiar, amigo o conocido.

En Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania y Francia ya existe bases de datos de las personas que han cometido delitos de índole sexual, siempre y cuando sean declarados culpables. En nuestro país, no se han expedido normas sobre el particular, pero en Veracruz ya hay una iniciativa de ley para crear un registro de agresores sexuales e infantiles, presentada por la diputada local, Deisy Juan Antonio. Sin duda se debe analizar con exhaustividad la propuesta que busca conformar un registro con información de la Fiscalía General del Estado, del Poder Judicial (tanto de asuntos civiles como penales), de los sistemas de protección a la niñez y a las mujeres, del Instituto Veracruzano de la Mujer, entre otros.

En Chile, por ejemplo, país que también cuenta con un registro de agresores, solo el 8 por ciento de los juicios por violación sexual recibe una condena. Por eso, La Tesis creó la canción del performance «Un violador en tu camino», que ha encontrado eco en diferentes partes del mundo, hace una crítica a los jueces y al sistema judicial.

“Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía…”, reza una de las estrofas de la canción. Me llevó muchos años entenderlo.

Twitter @ydlan

Transparencia3.0@hotmail.com

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