Fractal

¡AMADOR, EJEMPLO DE AMABILIDAD, TRABAJO, DICIPLINA Y TENACIDAD!

FERNANDO F. CANCELA

A los señores José Consoli Cervantes y Virginia Rogel Contreras.

Benjamín, Josefina, Nicolás y Víctor Hugo Consoli Rogel.

Wendy Cano. Liliam y Matías Amador Consoli Cano.

Nietos todos.

Era un Domingo de Junio del 2001.

Colaboraba como obrero en una constructora dedicada a la edificación de campos de golf.

Había salido temprano del beisman que compartía con mi cuñado Víctor Hugo Consoli, y me encontraba en ese momento descansando en el departamento de mi hermana Judith, quien vivía con mi mamá que se encontraba de visita y mis hermanas Nancy Iliana y Miriam Ruth.

Dicho departamento, estaba ubicado en la Main Street de Paterson, una ciudad perteneciente al condado de Passaic, en el Estado de Nueva Jersey, Estados Unidos.

Eran como las tres de la tarde y mi familia había salido a dar la vuelta al centro de Nueva York, ciudad que se encontraba a tan solo 35 kilómetros, de hecho, hacíamos un aproximado de 40 minutos de camino en automóvil para llegar a Manhattan.

Terminaba de leer “El Especialito Newpaper”, un periódico tabloide en español que obtenía de manera gratuita de una caja amarilla de ese importante medio de comunicación que se encontraba en la esquina y en el que analizaba detalles actuales sobre la farándula y la salud, cosas insólitas, noticias locales e internaciones, entrevistas de artistas, deportistas y personajes famosos a nivel mundial, así como remedios caseros, jugos curativos, datos sobre como aprender inglés, alimentos sanos y las famosas Cartas de Dios.

El timbre del piso 3 sonó claro y estridente.

¿Quién  será a esta hora? Me pregunté.

Me asomé por la ventana rectangular y en la parte de abajo, parado en la amplia banqueta de concreto, se encontraba Amador Consoli Rogel. Amador, era hermano de mi cuñado Víctor Hugo, quien miraba hacia arriba como esperando a ver quién aparecía por la ventana.

¿Qué onda carnal?, ¿cómo estás? Le pregunté fuerte con la intensión de ser escuchado.

-Bien Fer, gracias a Dios. ¿De casualidad no está Hugo contigo? Me preguntó.

-No hermano. Pero te paso las llaves para que entres. Le contesté.

-No Fer, voy de paso. Quede con Hugo de que comeríamos juntos; de hecho, vengo del beisman y tampoco está allá, pensé que quizás estaba contigo.

-Espérame Amador. En un momento bajo.

Puse todo en orden, guardé mis llaves en el bolsillo y mi diario y “El Especialito” doblado bajo mi brazo; me cercioré de dejar bien cerrada la puerta del departamento y bajé las escaleras a toda velocidad.

Estando con Amador en la calle, nos saludamos con el afecto de siempre y continuamos nuestro dialogo.

-Híjole carnal, me da mucha pena contigo; de hecho, los domingos casi siempre venimos del beisman para acá, pero hoy me dijo que se sentía un poco cansado y que prefería quedarse. Lo más seguro es que se le haya olvidado ya vez que es medio distraído como “lloviznando”; es muy probable que mis hermanas lo hayan invitado para ir a Nueva York y quizás pasaron por él. De hecho, a mí también me invitaron pero ya vez que los domingos los ocupo para descansar y llamar a Xalapa para saludar a Vivis y a mis hijos; solo estoy esperando que terminen de comer para llamarles.

-Si Fer, no te preocupes, seguramente se le olvidó y la verdad es que ya no confirmamos nada, tienes razón es un poco distraído y… ¿quiénes fueron a Nueva York?

-Pues iba mi mamá, Judith, Cris, Nancy, Miriam, Osvelia y Gris.

-Ummmmm. Pues que te parece que comamos juntos.

-Pues me parece bien, yo tampoco he comido; ¿cómo que se te antoja?

-Ok. Pues tú decide. ¿Qué prefieres, tacos o pizza?

-Como vez si vamos con “Brenda Lee”.

-Si me parece muy bien; con el hambre que tengo, unos tacos nos caerán muy bien.

-Si ya hasta que se me hizo agua la boca. Vamos pues.

Ese domingo emprendimos el camino hacia la famosa taquería que se encontraba a la vuelta de la esquina y relativamente más cerca del centro de la ciudad. Mientras caminamos, reiniciamos el diálogo.

¿Qué tal te ha ido? Le pregunté.

-Bien, gracias a Dios. Pues sigo trabajando en el edificio de departamentos; y ya sabes lo mismo de siempre, haciendo lo acostumbrado que es la limpieza; pero estoy bien en ese lugar, la paga es buena y el trato con los inquilinos también es muy bueno, de hecho, la mayoría son muy amables.

Más tardamos en saludarnos que en llegar a la “Taquería Brenda Lee”, donde había sentados otros clientes; nos sentamos y una mesera se nos acercó para preguntarnos de que queríamos nuestra orden de tacos al momento que nos proporcionó la ilustrada carta.

Amador y yo nos quedamos viendo por un momento mientras leíamos la carta.

-A mí me da una orden de cabeza y una soda Dr. Pepper. Solicité a la amable chica.

-Pues a mí igual, que sea de cabeza pero con una Coca-Cola. Expresó Amador cerrando su carta al momento que me preguntó.

-Y a ti Fer, ¿cómo te ha ido?

Pues ya sabes brother, como dice el buen Alberto Cortez, “la soledad es dura, amiga mía, cuando sentimos que la piel nos quema y que ese fuego se consume en vano porque al final ya ni mis cenizas quedan”.

Pero no me puedo quejar, sigo en la construcción; ya vez que cuando llegué a Paterson mis hermanas me canalizaron a la factoría de maletas de Míster Chen, pero el chino es muy negrero y muy codo; posteriormente estuve en una lavandería industrial; el dueño es un alemán muy amable, caballeroso y educado, él mismo, enseña a los obreros sobre el trabajo, de hecho, el manager que es colombiano, también es muy amable y me trató muy bien pero el jale es en el turno nocturno y ya sabes, crear hábitos cuesta mucho; luego estuve un tiempo con el Italiano Tony en el roofing pero tengo que reconocer que no soy bueno para las alturas; el pago es muy bueno pero los riesgos están a la orden del día.

Ahorita me encuentro en una constructora especialista en la construcción de campos de golf. Mi patrón es un contratista gringo muy joven y buena onda que se llama Mike; son unas tremendas friegas porque trabajamos de Lunes a Sábado hasta 15 horas al día, pero pues ya sabes que después de las 8 horas, son tiempos extras que casi duplican el sueldo y pues es muy bueno, no me puedo quejar.

Pero platícame, ¿cómo es la gente del edificio?

-Pues como ya tengo algún tiempo, ya me conocen bien y me tienen confianza, incluso, a veces, también les hago algunas diligencias pero en términos generales son muy buenas personas. Al principio por el inglés me costó un poco, pero ahí la llevo.

-Y tú colección de tenis, ¿cómo va? ¿Cuántos pares tienes actualmente?

-Pues ya tengo un buen, no son muchos yo creo que en total han de ser unos 80 pares, entre Nike, Converse, Adidas, Rebook, skechers y otras marcas.

Eso fue lo que me contestó Amador humildemente al momento que prosiguió su plática.

-Y no creas que todos los he comprado, algunos me los han obsequiado los inquilinos, como les va bien, luego me regalan cuanta cosa, algunos detalles como son la ropa y los tenis los que me gustan me los llevo al depa pero la gran mayoría los saco a la calle para que otras personas se los lleven. Incluso, la bicicleta que tengo ya vez que está seminueva y es de alta montaña uno de los inquilinos me la dio.

Pero la verdad es que desechan cosas seminuevas que ellos no las quieren, los televisores me los dan con todo y su control pegado con una cinta canela en la parte de arriba.

En una ocasión, estaba limpiando el pasillo y hasta me espanté cuando por el ducto de la basura, venía rodando algo que daba vueltas de manera estrepitosa y calló en el cesto de la basura, me acerque para ver que era y no me creas Fer, pero era un bolman con todo y sus audífonos de esos que en México, no creo que los haya, nuevecito; lo primero que me imaginé es que no servía, pero que abro el bolman y hasta un CD de Los Beatles tenía colocado, que lo enciendo y no manches, se escuchaba súper bien; es el bolman que a veces todavía uso para trabajar o andar en bici.

-Oraleeeeé, que padre Amador, yo quiero una chamba de esas.

-Pues cuando quieras te presento y te vas conmigo.

Ese Domingo terminamos de comer los ricos tacos del “Brenda Lee” y Amador y yo nos despedimos en la Main Street.

-Bueno Fer, nos vemos si Dios quiere. Saludos a mi carnal, dile que luego le llamo.

-Ok Amador, nos vemos pronto. Yo le digo a Hugo que lo veniste a ver.

Amador se perdió en el camino y yo proseguí hacia el beisman en el que vivía por la misma Main Street pasando por el enorme “Hospital St Joseph”.

Comentarle mi apreciado lector (a) que, el Jueves 7 de Mayo de este 2020, no podía dar crédito a lo que mis hermanas me decían a través de sus mensajes. Primero fue Miriam.

-Fer. Ya te enteraste lo que pasó con Amador.

Miriam no me contestó el mensaje y llame inmediatamente a mi hermana Judith quien actualmente vive en Atlanta Georgia.

-Qué onda Judith, se comunicó conmigo Miriam para decirme algo que pasó a Amador, ¿tú qué sabes al respecto?

-Hermano pensé que ya sabías. -Me contestó-. Amador tuvo un terrible accidente en Xalapa.

-No manchessss. Upssssssss.

-Si manito, Amador falleció en el accidente. Nos comunicaron que se encontraba trabajando en una instalación de telefonía y accidentalmente tocó un cable de alta tensión, comunícate con Hugo para que te explique correctamente, de hecho, en este momento lo están velando en el velatorio Tepeyac de Xalapa.

-Upsssss, neta que no lo puedo creer; no sabes cuánto lo siento manita. Lo siento mucho en verdad.

-Si manito, yo también.

Ese día me retiré el celular de mi cabeza para recordar a mi amigo desde el día que nos conocimos.

Siempre vivió en Ángela Peralta al lado de su honrosa y querida familia quienes a su vez, viven junto a la familia Moreno, sin embargo, fue en la Escuela Secundaría “General Sebastián Lerdo de Tejada” que a principios de los 80,s era la Federal 1, donde nos conocimos ampliamente solo que Amador ingresó al turno matutino y este servidor me encontraba en el turno vespertino; sin embargo, en algunas ocasiones nos saludábamos cuando el salía de la escuela y yo entraba.

Amador era un  año y meses menor que yo, pero siempre fue un joven muy sano y amable.

Platicando con mi compadre Víctor Hugo su hermano, me explicó que Amador nació el 24 de Septiembre de 1967 y era descendiente de abuelos italianos que llegaron como inmigrantes a vivir a nuestro país.

“Desde niño fue muy responsable en la escuela como estudiante pues desde la primaria mantuvo sus calificaciones con 10, hasta llegar a la Universidad Veracruzana donde culminó su carrera como Ingeniero Civil”.

“Posteriormente fue como luego decimos, a probar suerte a los Estados Unidos donde llegó a vivir a Paterson, New Jersey, lugar en el que estuvo por espacio de 5 años para regresar a su tierra Xalapa que realmente él amaba”.

“Amador gozaba de un sentido del humor envidiable, siempre se encontraba de buen humor y fue también un excelente jugador de Futbol Soccer y amante a los tenis y los perfumes”.

“En Xalapa conoció a su esposa Wendy Cano Ferra con quien tuvo dos niños excelentes Liliam quien tiene 10 años y Matías Amador de 7 años; ellos se apellidan Consoli Cano”.

“Actualmente colaboraba para una empresa de telefonía en la que tenía aproximadamente 9 años como trabajador aunque tú sabes que también era un comerciante nato y extraordinario que lo mismo vendía ropa y joyería que perfumería y otros detalles”.

“Muy querido en su trabajo aquí en Xalapa, pero también en el lugar en donde trabajó en los Estados Unidos lo apreciaban mucho, de hecho, hasta la fecha le hablaban para que regresara, sin embargo, ya no se animó porque si regresaba tenía que hacerlo indocumentado y actualmente como tú sabes es muy peligroso por lo que mejor decidió quedarse en Xalapa para dar todo lo que podía a su familia hasta el último minuto de su vida”.

“Pero debo decirte que viviré con muchos recuerdos que jamás se irán, pues esos recuerdos se quedan para la posteridad”.

Dice mi cuñado Víctor Hugo que cómo anécdotas importantes vividas con Amador, es que, “fui primero en llegar a los Estados Unidos y mandé por él y lo ayudé estando allá; quien iba a decir que aquí en Xalapa, Amador me ayudó para colaborar con él a escondidas. Solo espero que esa empresa me perdone porque Amador no podía trabajar con ayudantes y él me dio trabajo por un espacio de 3 años; de hecho, lo que sé de telefonía lo aprendí de él”.

“Es por eso que sé, lo peligroso que es colaborar en ese tipo de trabajos y más cuando la lluvia está a flor de piel por eso fue que ocurrió esa desgracia, ese inolvidable Jueves 7 de Mayo del 2020 que me avisaron en mi tienda de abarrotes sobre el fatídico deceso de mi hermano Amador quien era mayor que yo pero tan solo tenía 53 años de edad, ha sido para mí el peor día que he vivido hasta el momento”. Finalizó así mi compadre Víctor Hugo.

Pero el libro de Juan en su capítulo 14 y versículo 6 dice así: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.

Amador ya no podrá estar más entre nosotros, pero nosotros si podemos hacer mucho para estar en donde él, ahora se encuentra. Solo necesitamos creer ciegamente en que Jesús es el camino, es la verdad y la vida y solo creyendo en Él, podremos estar con el Padre; solo en Él y nada más.

Que Dios te abrace y te proteja querido amigo y hermano Amador Consoli Rogel.

Descansa en Paz.

Correo Electrónico: dere.cancela@gmail.com

Facebook: Fernando Fabricio Cancela Márquez

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