De Fachadas Floridas

Nora Guerrero

“Virus: colección pequeña de proteínas y material genético”.

¡Qué ganas de no hablar del tema de actualidad: la contingencia sanitaria! Y sin embargo, ¿cómo no hacerlo, cuándo es el suceso de salud pública que nos ha tenido en vilo los últimos seis meses de este año 2020.

                  El año próximo pasado, justamente el día 31 de diciembre, la Comisión Municipal de Wuhan, China, estaba declarando un brote de neumonía, que enseguida se reconocería como Coronavirus y, para el primero de enero, la Organización Mundial de la Salud, puso en marcha un plan de emergencia para abordar la que sería una pandemia de altos alcances. Es así como el mundo arriba al año 2020.

                  Y el virus se manifestó como una neumonía de Wuhan, no causando muertes al principio, pero sí detectando la transmisión por gotícolas y contacto con pacientes. Durante el mes de enero se observaron los cambios que iban sucediéndose y la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a girar instrucciones de prevención, a la vez que registraba el comportamiento del virus. Para la segunda semana de enero 2020, se da el primer caso de contagio fuera de China, en Tailandia y de ahí en más, el virus comenzó a caminar por el planeta. Y llega a América y llega a México, donde a la fecha, casi alcanzamos el medio millón de personas contagiadas (476,000 registrados) y 52,000 fallecidos, siendo México uno de los diez países con más contagios.

                  Y es hasta que le llega a uno cerca la situación, que ponemos mayor atención, mayor empeño y el problema de salud mundial se convierte en propio. Así es como he presenciado algunos casos en conocidos y en familiares y estoy casi segura que a usted le habrá sucedido algo similar. En mi familia, se ha infectado una decena, han fallecido tres, en el Club al que pertenezco, hemos perdido ya a una compañera cercana y a otros  más de clubes hermanos y lo que queda es hacer conciencia de la necesidad de acatar las disposiciones oficiales, con acciones y medidas preventivas. Paralelamente, esmerarse en la alimentación, en mantener en óptimas condiciones el sistema inmunológico, en salir de casa sólo si es necesario y en mantener distancia con los interlocutores para no recibir ni arrojar gotícolas que pudieran estar infectadas…

                  Una contingencia como la que vivimos, exige la toma de conciencia de la situación, tranquilidad, capacidad de adaptarnos a la inmediata realidad y apoyar a los menores, a los mayores y a los menos tolerantes. Si somos optimistas, veremos un nicho de oportunidad para fortalecer los lazos de afecto, de juego, de convivencia, pues.

                  Por de pronto, yo deseo que usted y yo, crucemos este trance de la mejor manera y que muy pronto, ya podamos reintegrarnos a nuestro paisaje habitual…o mejorado.            xalapaflorida@hotmail.com

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